Bizarrap y Myke Towers por fin han sacado la colaboración que llevábamos años viendo venir. La “BZRP Music Sessions, Vol. 42/66” junto a “BOOBYTRAP” llega después de una espera larguísima.
El problema es que cuando algo se alarga tanto, es muy difícil que luego esté a la altura de todo lo que se ha imaginado.

Una historia entre Bizarrap y Myke Towers que se fue haciendo demasiado grande
Todo esto viene de 2021. Un comentario de Myke, un fragmento que apareció en redes y poco a poco la típica cadena de teorías que hacen los fans. A partir de ahí, el tema dejó de ser solo una colaboración y se convirtió casi en una leyenda dentro de la escena.
Cinco años después, el lanzamiento llega con todo ese peso encima. La “BZRP Music Sessions, Vol. 42/66” se queda en terreno vacío, pero tampoco deja huella. Myke Towers hace lo suyo, sin salirse demasiado de lo que ya conocemos, y Bizarrap entrega una producción genérica.
Y quizá ese es el problema. No hay un momento que diga “vale, esto merecía toda esta espera”. Es una sesión correcta, que cumple para algunos, pero que no rompe nada.
De hecho, empieza a notarse algo que ya veníamos comentando muchos: las BZRP Sessions están entrando en una dinámica muy parecida entre sí. Funciona, sí, pero ya no sorprende como antes. Y si algo deja de sorprender, empieza a perder fuerza.
“BOOBYTRAP” es lo que más se salva
Donde el lanzamiento respira un poco más es en “BOOBYTRAP”. Aquí Myke Towers está más suelto, más cómodo, y la canción tiene otro ritmo, otra energía.
El videoclip dirigido por STILLZ también ayuda. Bizarrap aparece delante de cámara, hay humor, referencias a Argentina, fútbol, y detalles como Franco Colapinto o El Bananero que le dan otro tono al proyecto, más relajado y menos encorsetado.
Es el tema donde de verdad pasa algo distinto. Cinco años después, la sensación es a medias. Después de tanto tiempo esperando esto, el resultado deja una sensación rara. No es un mal lanzamiento, pero tampoco es el momento que muchos tenían en la cabeza.
La Session se queda corta para todo lo que se había construido alrededor, y “BOOBYTRAP” acaba siendo lo más interesante del pack que han ofrecido ambos.
Y al final también deja una lectura clara: este formato de BZRP Sessions ya no tiene el mismo impacto de antes. No está muerto ni mucho menos, pero sí empieza a necesitar un giro, algo que lo saque de la comodidad en la que se ha instalado. Porque cuando la expectativa pesa más que la música, es muy fácil quedarse a medio camino.
