No todos los discos aparecen para responder preguntas. Algunos nacen precisamente porque todavía quedan muchas por hacerse. Esa sensación acompaña a “Oh yeah?”, el tercer álbum de estudio de Steve Lacy, un trabajo que llega después de cuatro años de crecimiento personal y artístico y que termina convirtiéndose en el reflejo más sincero de una de las voces más interesantes de la música alternativa actual.
Después de adelantos como “the feeling” o “is it cool?”, junto a SZA, el artista estadounidense ya ha publicado un proyecto que no intenta parecer más grande de lo que es.
Todo lo contrario. Cuanto más avanza el disco, más claro queda que Steve Lacy ha preferido mirar hacia dentro antes que perseguir cualquier tendencia.
Un sonido más madurado
Resulta complicado explicar a qué suena Steve Lacy sin quedarse corto. El pop alternativo aparece constantemente, el R&B sigue siendo una de sus grandes bases y, casi sin darte cuenta, empiezan a fusionarse guitarras, sintetizadores y pequeños detalles electrónicos que terminan formando un lenguaje muy difícil de comparar con el de cualquier otro artista.
Lo más curioso es que nunca da la sensación de estar mezclando estilos porque sí. Todo está con una naturalidad que hace pensar que esas influencias siempre han pertenecido al mismo lugar.
Gran parte de esa personalidad nace del propio cantante. En “Oh yeah?” vuelve a asumir prácticamente todo el peso creativo del proyecto, participando en la producción, la composición y buena parte de la construcción sonora del álbum. Más que un disco, parece un espacio donde cada decisión responde exactamente a la idea que tenía en la cabeza.

Cuatro años convertidos en diez canciones
Las diez canciones que forman “Oh yeah?” hablan de identidad, confianza, amor, inseguridades y crecimiento personal. Temas que aparecen desde una honestidad mucho más evidente que en trabajos anteriores y que terminan construyendo el disco más íntimo de toda su carrera.
No necesita llenar las canciones de grandes discursos. Steve Lacy sigue demostrando que muchas veces basta con encontrar la melodía adecuada para que una emoción llegue exactamente donde tiene que llegar.
Steve Lacy: un artista que sigue caminando a su manera
Con solo 28 años, Steve Lacy ya forma parte de ese pequeño grupo de artistas que han conseguido construir un universo completamente propio. Dos premios Grammy, colaboraciones junto a Kendrick Lamar, Tyler, The Creator, Solange o SZA, millones de reproducciones y giras agotadas explican parte de su trayectoria, pero probablemente no sean lo más importante.

Lo realmente interesante sigue estando en su capacidad para hacer música sin dar la sensación de estar pendiente de lo que ocurre alrededor.
“Oh yeah?” tampoco busca convertirse en el disco del verano. Da la impresión de que Steve Lacy nunca ha trabajado pensando en ese tipo de etiquetas. Prefiere seguir escribiendo capítulos que respondan únicamente al momento que está viviendo.
Y quizá ahí esté precisamente la grandeza de este nuevo trabajo. No intenta convencer a nadie de quién es Steve Lacy. Simplemente deja que las canciones lo expliquen por sí solas.
