Puerto de la Cruz fue testigo del punto y final del verano. Durante dos tardes, la ciudad se convirtió en el epicentro de la música, cultura y un público dispuesto a disfrutar de una nueva entrega del PHE Festival Tenerife. Con un cartel de artistas que apuesta no solo por los internacionales, sino también por el producto ‘kilómetro cero’. Atardeceres, música y ambiente a pie de playa es como podría resumirse una de las citas más esperadas para la música en Canarias.
Según ha comentado Ulises Salazar, codirector de PHE Festival Tenerife, la organización siente «mucho orgullo de poder traer grupos de primer nivel», mateniendo el equilibrio y «sin perder el contacto con la escena local».

PHE arranca con una noche llena de música
La primera jornada del festival arrancó con una programación marcada por la variedad de géneros musicales. La primera en empezar el día fue la grancanaria Xerach, que además de presentar en directo su útlimo proyecto Canciones Bobas, estrenó su último single Qué nombre, qué cara, qué rara. El grupo británico ARXX fue el encargado de seguir la jornada, dando paso a actuaciones como las de Rufus T. Firefly y Belice.
El primer gran momento de la noche vendría de la mano de Barry B, que hizo disfrutar al público allí presente de una variedad de canciones, haciendo un recorrido por sus proyectos como CHATO o Infancia Mal Calibrada. Además, estrenó en directo Silverado, el que junto con No pega igual (stuck on replay) serán dos de los temas incluidos en el próximo proyecto que saldrá este 2026.

Gara Durán estuvo presente también y, juntos, cantaron sus dos únicas colaboraciones: El lago de mi pena y Una casa en el Teide. Este último sencillo Barry comentaba que era una canción dedicada a la familia de Gara que vive en Tenerife, concretamente en el municipio de la Orotava.
Bodega y FatDog continuaron la velada, manteniendo así la energía cultivada por Barry, en uno de los momentos más álgidos de la primera jornada. La noche continuaba con EZEZEZ e IBIBIO SOUND MACHINE, encargados de cerrar el día con indie, rock, electrónica y ritmos inspirados en la música africana.
PHE Festival Tenerife: nuevos sonidos en una noche para cerrar el festival
La segunda y última jornada tomó relevo de una noche que finalizó por todo lo alto con las actuaciones de One Mafalda y Pequeña Alaska, que dieron comienzo a una tarde que prometía poner el listón aún más alto.
El primer gran momento del día llegaría con el tacorontero Choclock. Jugando en casa, estrenó por primera vez en directo su último EP Dame Más Tiempo, un proyecto de 5 canciones que trata temas como el desamor o la necesidad de disfrutar de cada instante de la vida, un proyecto que Bruno considera que en él están sus mejores canciones hasta la fecha.

A este proyecto le siguió un recorrido por proyectos desde Daltónico Pero Me Siento Azul, Magua con Miel o un viaje al pasado con su primer proyecto lanzado en 2019 llamado Bruno. Además, interpretó Anestesiao, tema presente en el último proyecto del madrileño Averzzo llamado UN DÍA NUEVO.
La jornada siguió con actuaciones como la de Faeda, Natalia Docco y Good Franco, que ampliaron el abanico de estilos musicales que puede llegar a ofrecer PHE, que mantuvo vivo el ambiente en las horas centrales del festival.
El tramo final de la undécima edición estuvo mercada de la mano de personalidades como Carlos Ares, el cual recientemente estrenó Postdata, tema que colabora junto a Barry B. A él le seguirían grupos como VVV [Trippin You] y Getdown Services. Ellos fueron los encargados de conducir la noche hasta el cierre de la edición, que estuvo marcada por la variedad de géneros, así como una mezcla de producto internacional, nacional e insular.
