La industria musical se construye detrás de los escenarios. En los estudios, en las sesiones de composición y en las conexiones que nacen mientras se crea una canción. Con esa idea, las WMN Sessions Madrid han reunido, en una gran segunda edición, a 24 compositoras, productoras e ingenieras de sonido junto a Valeria Castro en The Music Station. Después de compartir procesos creativos y experiencias tras tres días junto a la artista canaria, las participantes cerraron este jueves las sesiones sobre el escenario, presentando una canción cada una y poniendo el broche a una experiencia que busca crear conexiones, dar visibilidad al talento y reforzar la confianza de quienes quieren convertir su pasión en una carrera profesional.
Tres días para crear, compartir y aprender: así son las WMN Sessions
Las WMN (We Make Noise) Sessions son un camp de composición y producción musical que reúne durante tres días a creadoras para trabajar en un entorno profesional y colaborativo. En esta segunda edición madrileña, celebrada del 15 al 17 de septiembre, 24 compositoras, productoras e ingenieras de sonido han compartido espacio y proceso creativo con Valeria Castro.

El encuentro está planteado como algo más que varias sesiones de composición. El primer día estuvo dedicado a la orientación, la inspiración y el comienzo de las primeras sesiones junto a la artista. Durante las siguientes jornadas, los equipos continuaron desarrollando sus ideas, compartiendo conocimientos y participando en sesiones de escucha y presentación.
La creación musical se convierte así en el punto de partida para establecer también nuevas relaciones profesionales. Compositoras, productoras e ingenieras de sonido con diferentes recorridos comparten durante unos días herramientas, referencias y formas de entender su trabajo, en un espacio pensado para favorecer la colaboración.
El cierre de las sesiones permitió comprobar que esa convivencia había ido más allá del estudio. Las participantes se apoyaban desde el público mientras sus compañeras actuaban y algunas incluso conocían ya las canciones que iban a interpretar. Después de tres días juntas, las cantantes no solo habían compartido un proyecto, sino también una experiencia que parecía haber generado vínculos entre ellas.
La importancia de Valeria Castro como «madrina de honor»
Al frente de esta edición ha estado Valeria Castro, una de las voces más personales de la música española actual. La artista canaria ha construido una trayectoria marcada por una forma especialmente íntima de entender la composición y la interpretación. Su música, a medio camino entre el pop acústico y la canción de autor, se caracteriza por una escritura profundamente emocional y una voz especialmente reconocible. En El cuerpo después de todo, último disco publicado, Castro profundiza en cuestiones como la vulnerabilidad, el miedo, el amor, la pérdida y la esperanza, convirtiendo experiencias personales en canciones con las que conectar con un público cada vez más amplio.

Su trayectoria ha crecido de forma progresiva desde la publicación de Con cariño y con cuidado, su primer álbum, y la posterior gira que la llevó por escenarios de Europa y América. A lo largo de estos años ha recibido nominaciones a los Latin Grammy y a los Premios Goya, además de reconocimientos como el Premio Ondas al Fenómeno Musical del Año y varios Premios de la Academia de la Música de España. Mientras, y desde el pasado enero, continúa con una gira que la ha acercado a diferentes ciudades españolas y pronto también al extranjero, con paradas en lugares como Londres o Dublín, antes de finalizar el tour en Barcelona a finales de octubre.
La oportunidad de crecer y hacerse un hueco en la industria
En las WMN Sessions, Castro ha asumido un papel diferente al habitual. Ha compartido su experiencia y su manera de trabajar con las participantes, implicándose en un proyecto que también le ha permitido acercarse a otras creadoras.
Las WMN Sessions parten precisamente de eso. We Make Noise desarrolla estos encuentros con el objetivo de proporcionar herramientas, comunidad y oportunidades profesionales a mujeres y personas de género diverso vinculadas a la música. El propósito no es únicamente crear canciones, sino facilitar que las participantes puedan ampliar su red profesional y encontrar nuevas vías para desarrollar sus proyectos.

Durante el cierre, varias de ellas compartieron su agradecimiento por haber podido formar parte de la experiencia. Aunque cada una llegaba con su propia trayectoria, en sus intervenciones estuvo presente también la idea de que dedicarse a la música puede ser un camino complicado, pero que sigue siendo lo que les apasiona y por lo que apuestan.
