TrackTreze

Giadda

Giadda llega con ‘muñekita’ (2026), su primera mixtape, y con ella deja bastante claro que no está aquí para pasar desapercibida. Es un proyecto que no solo consolida su sonido dentro de la escena urbana, sino que también empieza a dibujar una identidad muy concreta, de esas que se reconocen rápido. Después del impacto de ‘RADAR’ y de adelantos como ‘EXTASI’ o ‘NASTY’, se nota que todo esto no es casualidad. Hay una idea detrás, una estética que se ha ido formando poco a poco hasta acabar en algo mucho más definido.

Una “muñekita” que no es lo que parece

El concepto del proyecto juega con la estética Bratz y toda esa cultura pop de los 2000, pero llevada al presente, al mundo digital en el que vivimos ahora. La “muñekita” es esa figura que a primera vista puede parecer dulce, pero que en realidad tiene el control de todo lo que está pasando. Giadda se mueve muy bien en esa dualidad. Entre lo sensual, lo provocador y lo emocional, pero siempre desde una posición segura, sin perder el control del personaje que está construyendo.

A nivel musical, ‘muñekita’ mezcla reggaetón old school, dancehall, amapiano y pop urbano. Todo bajo la producción de OKNOTOK, que consigue que el proyecto no se sienta como una suma de estilos, sino como algo bastante coherente de principio a fin. Es un disco que claramente piensa en la pista, pero también en la estética, en el universo que lo rodea.

Giadda

Un punto clave en Giadda: ‘Bby sola’

Dentro del tracklist hay un tema que destaca especialmente, ‘Bby sola’, acompañado de un videoclip dirigido por Iván García. Es una canción que mezcla sensualidad y romanticismo en un contexto nocturno, donde todo se mueve entre el deseo y la emoción dentro del club. También aparecen colaboraciones con LASXOXØ☆, Jhonny Weezy, R Ballin, sankki y Litro, que aportan distintos matices sin romper la línea del proyecto.

Al final, ‘muñekita’ no se queda solo en un proyecto de presentación. Es más bien una forma de empezar a ocupar un sitio dentro de la escena con una identidad que ya viene bastante trabajada. Giadda no está intentando buscar su sonido, parece más bien que ya lo ha encontrado y ahora simplemente lo está desarrollando. Y eso, en un momento donde todo va tan rápido, no es tan común como parece. Lo interesante de todo esto es que el proyecto no suena a prueba, suena a decisión. A una idea bastante clara de hacia dónde quiere ir, tanto a nivel musical como estético. Y si este es el punto de partida, la sensación es que lo que viene después puede ser todavía más sólido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *